
Amanda Cásares Zurita
Parte esencial de la visión educativa y espiritual que dio origen al plantel.
Fundado el 19 de marzo de 1969 por las hermanas Cásares Zurita, el colegio surgió como el preescolar "Toby y Lulú", una escuela solo para niñas, y con el tiempo se convirtió —a solicitud de los propios padres y representantes— en la institución mixta e integral que hoy conocemos como Colegio "San José", un faro social y educativo para Catia La Mar.
Detrás de cada aula construida, de cada gesto cotidiano de cuidado y de cada sueño educativo que hoy vemos materializado, estuvieron cuatro mujeres extraordinarias. Con una fe inquebrantable, una disciplina admirable y un profundo amor por la comunidad, ellas asumieron el reto de edificar desde cero no solo una estructura física, sino un hogar de aprendizaje que ha transformado la vida de generaciones enteras.


Parte esencial de la visión educativa y espiritual que dio origen al plantel.

Comprometida con la formación integral y el crecimiento personal de cada estudiante.

Guió sus primeros pasos desde su fundación como preescolar "Toby y Lulú".

Parte del esfuerzo familiar que lo consolidó como referente educativo en Catia La Mar.
Formar personas capaces de hacer cosas excelentes, de aprovechar las oportunidades y de transformar las dificultades en acciones positivas que trasciendan las aulas, con una preparación e integridad superior, capaces de emprender de manera excepcional cualquier meta o carrera en el campo de la educación superior.
Ser un colegio próspero, de avanzada, promotor del desarrollo universal del conocimiento, con una proyección constante y permanente hacia la excelencia.

El colegio no solo impartía clases: era un espacio de encuentro deportivo, social y comunitario. Su cancha deportiva y su amplio patio central eran utilizados por los estudiantes y, en ocasiones, por la comunidad escolar, fortaleciendo el vínculo entre familias y estudiantes.
Tras el terremoto, la reconstrucción no es solo una obra física: es la recuperación de un centro que representó esperanza para muchas generaciones.